Tarjeta de crédito

Tradicionalmente, es una delgada y rectangular placa de plástico emitida por un banco o tienda departamental, que permite al titular, y en dado caso a las personas adicionales autorizadas por el titular, utilizar dinero prestado para pagar bienes y servicios. Recientemente, algunas entidades crediticias han puesto a disposición del público tarjetas de crédito virtuales.

Las tarjetas de crédito otorgadas por un banco suelen dar un periodo de gracia que va de 30 a 45 días para que el cliente devuelva el dinero que utilizó, sin cargo. Si el tarjetahabiente, en el periodo de gracia, no devuelve el dinero que utilizó durante el mes, tendrá que pagar intereses, es decir, un porcentaje del dinero que le debe al banco, además de lo que pidió prestado. La mayoría de las entidades que emiten tarjetas de crédito cobran una anualidad cuyo costo está en función de la línea de crédito.

Las tarjetas de crédito tienen tasas de interés más altas que otras formas de préstamos al consumo debido al riesgo de impago que asume la empresa que emite la tarjeta de crédito.

En México hay cuatro empresas que procesan las transacciones de las tarjetas de crédito, Visa, MasterCard, American Express y las tarjetas departamentales; estas últimas sólo son aceptadas en la tienda que las emitió y en negocios afiliados.

Otro tipo de tarjeta de crédito que no es tan utilizado es la tarjeta de crédito garantizada, en la que el titular de la tarjeta la asegura con un depósito de seguridad. Ofrecen líneas de crédito limitadas que tienen el mismo valor que los depósitos de seguridad, que se reembolsan después de que los titulares de las tarjetas demuestren un uso responsable del cupo. Estas tarjetas son buscadas frecuentemente por personas con un mal historial crediticio.

Algunas tarjetas de crédito permiten a sus clientes disponer de efectivo, aunque cobran una comisión extra. Además de poder comprar bienes y servicios en comercios tradicionales y por internet, las tarjetas de crédito ofrecen incentivos a sus clientes.