Solvencia

Se trata de la capacidad que tiene una persona física o moral de cumplir sus obligaciones financieras sin importar el plazo de estas.

Se trata de la capacidad que tiene una persona física o moral de cumplir sus obligaciones financieras sin importar el plazo de estas.

Existen diferentes tipos de solvencia, como la solvencia final, en la que se toman en cuenta el valor de todos los activos que tiene la persona o empresa y los pasivos o compromisos de pago; en este caso se establece que es solvente si la suma de todos los activos sería suficiente para cubrir sus obligaciones en caso de ser liquidadas. Por otro lado, la solvencia corriente, que tiene que ver con la liquidez, establece que la persona es capaz de cubrir los pasivos de corto plazo sin afectaciones financieras, es decir, con los flujos de efectivo que genera. La diferencia entre solvencia y liquidez radica en que la solvencia considera todas las posesiones de la persona para cubrir sus compromisos, incluyendo bienes distintos al efectivo.

Cuando una institución financiera otorga un crédito, debe considerar que la persona tenga la solvencia suficiente para cubrir sus compromisos, de esta forma el pago de la deuda está garantizado.