Ley de extinción de dominio

Esta ley recientemente modificada en México busca menguar la capacidad económica de la delincuencia organizada y la corrupción.

Esta ley recientemente modificada en México busca menguar la capacidad económica de la delincuencia organizada y la corrupción. Se define la extinción de dominio como la pérdida de derechos de una persona con relación a un bien, en favor del Estado, sin contraprestación ni compensación alguna. Se aplicará a bienes patrimoniales cuya procedencia lícita no pueda acreditarse.
Esta ley contempla merecedores de la extinción de dominio a los siguientes delitos: delincuencia organizada, secuestro, robo y tráfico de hidrocarburos, delitos contra la salud, narcotráfico, trata de personas, corrupción, encubrimiento, delitos cometidos por servidores públicos, robo de vehículos y extorsión.
Imaginemos que la autoridad competente sospecha que la persona X es narcotraficante, entonces puede confiscar sus propiedades. La normativa actual permite que las propiedades puedan ser vendidas antes de que empiece el procedimiento penal. En caso de que el procedimiento penal ya haya iniciado, se podrán vender las propiedades confiscadas antes de que se condene el delito. En caso de que el sospechoso resulte inocente, sólo será acreedor a una compensación por el tiempo perdido y la propiedad expropiada.
La nueva legislación de esta ley no considera necesario una resolución judicial para llevar a cabo el decomiso, basta con la presunción de la comisión de un acto delictivo o con la asociación al mismo para que se pueda decomisar el bien patrimonial.
Pero esta ley no sólo aplica para las personas que cometieron un delito y son dueños del bien patrimonial. Esta Ley contempla la Extinción de Dominio para aquellos bienes que fueron utilizados para la comisión de un delito y no pertenecen a los delincuentes.
Nuevamente, imaginemos que rentas una casa de la cual eres propietario. A la persona a la que le rentas tu casa le parece buena idea usarla para mantener cautivo a un secuestrado. Tu casa puede ser confiscada y vendida debido a que tu arrendatario cometió actos delictivos dentro de la propiedad. A pesar de que él no ostente la tenencia del inmueble.
Ahora bien, en cuanto a lo relativo a las ganancias obtenidas por la venta de los bienes confiscados, la Ley señala que se integrarán a un fondo cuyos recursos podrá usar el Gobierno Federal por medio de un nuevo Instituto que será creado a raíz de esta normativa.