IVA

Es un impuesto que se aplica a un producto cada vez que se le agrega valor, desde la producción hasta el punto de venta.

Es un impuesto que se aplica a un producto cada vez que se le agrega valor, desde la producción hasta el punto de venta. La cantidad de IVA que paga el usuario es sobre el costo del producto, descontando el costo de los materiales que fueron gravados.
Imaginemos que el fabricante X produce llantas en el país G4. G4 tiene un impuesto al valor agregado del 16 por ciento.
El fabricante X compra el hule de la materia prima por $100 pesos, más un IVA de $16 pesos, ese IVA lo tendrá que pagar al gobierno de G4, a eso se le conoce como IVA por pagar. El fabricante paga un total de $116 pesos.
El fabricante X luego vende la llanta a un minorista por $150 más IVA, es decir $174 pesos, pero el fabricante sólo pagará $8 pesos de IVA a G4, pues a los $24 pesos que cobró de IVA, habrá que restar 16 que ya pagó en la materia prima. A esos 16 pesos se les llama IVA acreditable. No pierdas de vista que el IVA pagado por el fabricante equivale a su margen de ganancia bruto.
Finalmente, el minorista vende la llanta al consumidor final en $250 pesos, el IVA es de $40 pesos, es decir, el consumidor final pagará por la llanta $290 pesos. El minorista pagará al gobierno de G4 $16 pesos, pues tiene un IVA acreditable de $24 pesos.
A diferencia del impuesto sobre la renta que grava los ingresos en una escala progresiva, es decir, entre más ingreso más impuesto, el IVA grava el consumo con una tasa fija a cada compra.
Los defensores de este impuesto argumentan que aumenta los ingresos del gobierno sin castigar el éxito de las empresas, a diferencia de los impuestos sobre la renta, además, es fácil de recaudar. Los críticos afirman que el IVA es un impuesto regresivo que ejerce mayor presión económica a los contribuyentes de bajos ingresos y agrega cargas burocráticas para las empresas, pues como vimos en el ejemplo, deben hacer el cálculo para cada paso del proceso productivo.