Gasto hormiga

Es un gasto que, visto individualmente, representa una suma pequeña, pero que se acumula sin que nos demos cuenta.

Es un gasto que, visto individualmente, representa una suma pequeña, pero que se acumula sin que nos demos cuenta. Por lo general, no es un gasto necesario y no está contemplado dentro de un presupuesto, por lo que mina nuestra capacidad de ahorro.
Para que un gasto sea clasificado como gasto hormiga debe cumplir las siguientes características:
1. La cantidad de dinero que se gasta es pequeña, en comparación con los demás gastos.
2. El gasto se hace periódicamente, algunos diariamente, semanalmente o mensualmente.
3. Algunos de estos gastos pasan desapercibidos, incluso son suscripciones, por tanto, el gasto se hace periódicamente y a veces ni siquiera se usa el servicio, por desconocimiento.
4. El gasto es innecesario.
Algunos ejemplos de gasto hormiga son: comisiones bancarias, suscripciones con cargo al recibo de teléfono (servicios como horóscopos o noticias), el café de todas las mañanas y cigarrillos, sólo por mencionar los más comunes.