¿Cuál es la diferencia entre un préstamo y un crédito?

En un préstamo la entidad crediticia o persona física o moral que decide prestar el dinero (prestamista) entrega a otra persona o empresa (el prestatario) la suma global de dinero solicitado. En un crédito, el prestamista, pone a disposición del prestatario una cantidad de dinero, limitada por la capacidad de pago del prestatario, pero el prestamista no le entrega esa cantidad de golpe al inicio de la operación, sino que el prestatario utiliza el dinero según las necesidades de cada momento, mediante una cuenta o una tarjeta de crédito.

En un préstamo la amortización (devolución del dinero) normalmente se realiza mediante pagos regulares (mensuales, trimestrales, semestrales…) y fijos a lo largo de ese plazo. En un crédito, el prestatario sólo paga intereses por el dinero que efectivamente haya dispuesto; suele cobrarse además una comisión mínima sobre el saldo no dispuesto. El prestatario a medida que devuelva el dinero podrá seguir disponiendo de más efectivo, sin pasarse del límite.

Los préstamos son mejores para grandes inversiones o compras únicas, por ejemplo, la compra de una casa nueva, automóvil o el pago de educación universitaria. Los créditos, por otro lado, son mejores para gastos continuos, imprevistos o para igualar los ingresos y tener un mejor flujo de efectivo.

Los préstamos son por un plazo fijo y se cierran una vez que se cubrió el saldo total de la deuda o se realizaron todos los pagos programados. Los créditos son abiertos, lo que significa que no se cierran después de un cierto período.

La tasa de interés suele ser más baja y fija en los préstamos, por el contrario, en los créditos la tasa de interés es más alta y variable.