Avalúo fiscal

Es la tasación no comercial que el Sistema de Administración Tributaria (SAT) realiza sobre un inmueble, con el objetivo de darle un valor, al inmueble, y posteriormente aplicarle un impuesto.

Es la tasación no comercial que el Sistema de Administración Tributaria (SAT) realiza sobre un inmueble, con el objetivo de darle un valor, al inmueble, y posteriormente aplicarle un impuesto. Este procedimiento es importante, pues es la manera para que los notarios sepan cuánto cobrar de impuesto sobre adquisición de inmuebles y a qué monto aplicar el impuesto sobre la renta.
Los factores que se toman en cuenta para realizar el avalúo fiscal son: años de antigüedad de la construcción; condiciones físicas del inmueble; grado de urbanización del lugar donde está situado el inmueble; si cuenta con todos los servicios (agua corriente, luz, drenaje); y la posible rentabilidad para el propietario del inmueble.
Los documentos que te solicitarán para realizar un avalúo fiscal son: copia de la escritura del inmueble; copia de la boleta predial más reciente; copia de la boleta de agua; planos; y hacer una visita al inmueble. El perito deberá hacer la inspección física del inmueble, documentar con fotografías y una descripción detallada del inmueble para sustentar el valor asignado a la propiedad.
El avalúo fiscal debe ser realizado por un perito que cuente con cédula profesional como perito, ejerza como corredor público y cuente con registro vigente ante la Secretaría de Economía; labore en una empresa dedicadas a la compraventa o subasta de bienes y esté acreditado por alguna de las siguientes instituciones: Instituto de Administración y Avalúos de Bienes Nacionales; o por Instituciones de crédito.
El precio de un avalúo fiscal varía en función de quién lo haga. Existen peritos que cobran una cuota fija que va de 800 a mil doscientos pesos, aunque lo más común es que cobren el 2% sobre el valor del inmueble.